jueves, 7 de mayo de 2026

Mensaje

Pensé en mandarte un mensaje, a ese número donde me enviaste la invitación a tu boda, a la que no fui. Pero algo en mi estómago me detuvo. 

Me he puesto escribir esto porque el mensaje no es mío.

Soñé con tu papá. Al cual nunca conocí. Es el segundo día que lo sueño pero apenas hoy supe que era él. Estaba trabajando, era el socio del ingeniero que soñé anoche, había muchas calles cerradas y él andaba en una camioneta azul o negra, y yo no podía salir de ese laberinto de calles abiertas y callejones, él me llevaba. Platicamos, no recuerdo todo, él me decía que estaba súper ocupado pero estaba tan feliz, tenía una sonrisa de lado a lado. Y en los recuerdos que tú me diste de él jamás lo imaginé sonriendo. Supe que era quien era cuando en un camino sobre una piedra te vi a ti y a tu hermano, con más niños, lo saludaron y él volteo y me dijo: mis muchachos. Le dije que los conocía, y me dijo que quisiera hablar contigo para decirte que vas bien, que harás muchas más cosas que él y que eso que te preocupa, no debería preocuparte. Que te sientes presionado pero que al final todo se resuelve, que creas en ti y confíes en los planes de Dios. 

Ahí entendí que yo era el medio para un fin, que no era para mí ese mensaje, que esa plática tampoco me pertenecía. Era tuya. No sé qué hace en mis sueños alguien que no conocí, pero cumplo con decírtelo. Te extraña y está orgulloso. Por cierto, dijo: que eres mejor papá de lo que él fue. 

Te deseo lo mejor.  G.