martes, 21 de junio de 2022

En alemán pa' que le entiendas.

 Beinaheleidenschaftsgegenstand
"La cosa que es casi la cosa que tu quieres... pero no es lo suficiente"

Si alguien me vuelve a decir que me va a llegar el amor juro que le arrancaré los ojos. 

Una parte de mi cree que mi conejo estéril y yo viviremos perfectamente bien los siguientes 60 años. Otra parte de mi cree que me moriré joven y otra pequeña, diminuta, casi inexistente parte dice "maybe". 

Escribí 16 características fantasiosas para la parte que dice "maybe" así si encontraba el amor, sería un vaquero que monte al revés y tenga un ojo azul y otro verde, como en "hechizo de amor". 

En enero conocí al señorito 15/16. 

No llevaba conmigo un checklist en nuestra primera cita pero escuché ese "click" inmediato en mi corazón. El listado me retumbaba en la cabeza y me di a la tarea titánica de buscar una agenda negra en un cuarto de 16m2 que contenía mi ex-departamento entero. Cuando la encontré me senté a leer la ultima página. 
Había unas graciosas como "Que entienda la asimetría de mi vida y de mi persona" haciendo a referencia que soy dos personas que viven en mi. Y otras más serías que describen a una persona que entienda el valor del trabajo. Mientras bajaba la mirada iba palomeando mentalmente 1,2,3...15. 

La verdad era un tipo encantador, una media sonrisa de lado, cejas gruesas, hablaba alemán, el perfecto arco que hacía su labio superior y que fuera un poco bobo me cautivaron. Tal vez no sabe que es el Tourette pero lo que si sabe lo sabe muy bien. 

Me enamoré de él de inmediato. Sin esfuerzo alguno. Hablamos de planes, de cosas que queríamos hacer, del futuro, de los viajes y las mundazas, de los niños y las casas, luego pensaba como iba a poder tener 18 perros, 2 niños y hacerme tiempo para llevarlos a la "Sembradores de amistad" en Pozos. 

Hablamos del pasado, de los ex, de LA EX. Hablamos muchísimo de la EX. Todos llevamos maletas a esta edad, ya nadie es un ser de luz y pureza que brilla en la oscuridad. Pero esa maleta estaba pesada. Muy perramente pesada.
 
Me enamoré tanto que no me di cuenta que le faltaba el número 16. 
Yo quería que funcionara, de tal manera que me perdí ahí, junto con 3 oportunidades, 5 meses de mi tiempo y unos 7 litros de agua salada. 

El 16 era la consecuencia de los otros 15, pero no pasó. 
 
Borré todo lo que escribió porque no quería leerlo infinitamente. Sabía que estaría haciendo una autopsia constante de "¿En qué me equivoqué?", quería ver el momento preciso donde supe que había valido madre. 

Su ultimo mensaje fue una oda a que yo tengo todo. Para pura madre me sirve eso. 

No me quiere. 
Y ese era el punto 16. 

16.-Que me ame más de lo que yo lo amo a él.
 
Así que "Beinaheleidenschaftsgegenstand" y en alemán, pa' que le entiendas. 


martes, 7 de septiembre de 2021

Brazos abiertos

 

Hoy sentí algo. Es bueno. Un avance.

Sigue sin haber mucho. Pero algo es mejor que la nada que estaba sintiendo.  

 

Brazos abiertos.

Cada que daba un paso hacia él se levantaban los pelos de su lomo y adquiría una posición de ataque.

Mi mano temblorosa se extendía en las penumbras con miedo a ser lastimada por una garra pero en algunas ocasiones era recibida con un acurruco en su dorso. Podía sentir ambas partes, su comodidad cuando estaba entre mis manos y una urgencia inminente de irse lejos de mí. Me pregunte a mí misma si soy yo la que busca los problemas o son ellos los que me encuentran. A su vez me cuestioné si sabe él ser feliz.

Pero cada vez que yo avanzaba un metro, él retrocedía un kilómetro.

Tal vez esas preguntas no me correspondían resolverlas, tal vez estaba harta de perseguir algo que no quería ser alcanzado y no sentía en mí esa fuerza interna de cazar un oso. No soy de vaivenes infinitos.

Trataba constantemente ocultar mi necesidad de un ser con troncos como pies, raíces profundas y humanas que volviera verde todo lo seco, que diera vida a lo olvidado, alguien que corriera con los brazos abiertos hacia mí con la entera confianza de que estaba decidida a tomar partida en quererlo.

Pero, no era él, no era ahora y sinceramente, no creo que alguna vez lo fuera a ser.

  

martes, 11 de mayo de 2021

Tles.

Tles. 

Creo que ahora sí no regresaste... jamás te habías tardado tanto en volver, ni yo me había tardado tanto en buscarte. 

Creo también que tles años es lo suficiente para decirte que por fin ya no te pienso a diario, que no me despierto buscándote en mi cama y que rara vez te sueño. Tal vez por fin se haya desvanecido de mi ese deseo intermitente de que vuelvas montado en un caballo palomino cantándome canciones de Pedro Infante.

Pero te escribo esto por sí algún día andas de metiche acá, que es posiblemente la única forma que nos queda de comunicarnos, por sí alguna noche te despierta la curiosidad y buscas algo que hable de ti.

He de decirte que me encuentro bien, que aquí todos se han casado y reproducido y yo aún estoy en búsqueda de algo que me haga sentir lo que sea. Que pocas veces me desvelo porque mis ojitos ya están cansados, que he roto todas las reglas que me había puesto y he inventado otras tantas que no tardaré en romper. Que espero, ahora sí y en verdad de corazón, que tu si lo encuentres, que alguien te haga sentir que no te falta nada, para que jamás tengas la necesidad de hurgar en el pasado. 

Siempre he sido feliz a mi manera, muy en contra de tus creencias ambiciosas y tu ataques de citadino. Me siguen gustando  las montañas que hace poco se quemaron, busco lugares que tengan agua y hasta tengo un amigo con el que veo estrellas. 

La vida es buena conmigo. 

Tampoco mentiré, hay días que no me gusta dormir sola, que por el placer de sentir amor he caído en lugares que jamás imaginarías. Poco o nada queda de esa persona que conociste hace ya tantos años.

Todavía no sé si me convertí en una mejor o peor versión de mi. Júzgalo tú. 

Me parece que entre las cosas que nos quedan por vivir juntos solo hay un par de funerales y algún día de coincidencia que te encuentre por ahí. 

Gracias infinitas por no volver. 




lunes, 3 de mayo de 2021

Tres de cuatro.

 Creo fielmente que los fantasmas tienen olor propio, que se siente un aroma a olvido cuando pasan junto a ti y que se aparecen en los lugares más inhóspitos y aleatorios. 

Lo vi bailando en una pista semivacía, me cruzó un dolorcito en el pecho y  acompañando al olor olvido se presentó la amiga culpa. 

Sentí como su caminar disparejo y sus caderas volátiles se movían atreves de un campo abierto, que haría su pasos de "disparar con indiferencia" y como brillarían sus ojos y esa media sonrisa entre los invitados, pude sentir la tensión de su falsa presencia, casi lo pude ver apoyado en un mezquite junto a los hombres de la boda hablando de mentiras que él se cree como la verdad misma. 

Debíamos ser 4 y éramos 3. 

Y como dije, la amiga culpa siempre me hace señalarme a mi misma. Hasta tal punto que sigo pensando que les robé a su amigo por andarlo convirtiéndolo en un demonio que debía ser compadre no "mi amor". Pero las Fernandas somos necias por naturaleza  y casi imposibles de dejar ir algo que tenemos zurcido en el cora. 

Me tomé otro shot de tequila y me empeñé en alcoholizar tanto a los invitados que nadie notaria que estaba triste por una ausencia que era casi imperceptible.  

¾    Shot al preciso

¾   Shot al de los dineros

¾   Shot a las damas que no eran damas

¾    Shot a mi falsa suegra

¾   Shot a las que rigen 

¾   Shot a los candidatiables

¾   Shot a la novia

¾   Shot al novio

¾   Shot a la mamá de la novia

¾   Shot a mi, pa' que se me olviden los 3/4

 

 

 



lunes, 26 de abril de 2021

Eres de mí.

 

¾    No iré a casa sin ti.

Se lamió los labios y soltó una mentira. 

¾    Te va ir bien

¾    No lo sabes

¾    Te va ir bien, siempre te lo has merecido. 

¾    No me quiero ir sin ti. 

¾    Pero no iré contigo. Aquí se termina los momentos que íbamos a compartir. 

¾    No quiero.

¾    Ni yo.

¾    Entonces ¿por qué?

¾    Me dijiste que le has pagado la segunda planta de la casa al terapeuta

¾    Podría ofrecerle un terreno si el problema es ese.

¾    Tienes que irte de mí. Porque yo no voy a poder irme de ti si no lo haces tu primero. 

¾    Promete que llamarás, aunque sea cada dos años.

¾    No lo haré

¾    ¿Y cuándo me case?

¾    Cuando te cases iré. Pero no puedes presentarme como el que se fue. Seré tu viejo amigo.

¾    Y cuando tú te cases ¿me dirás?

¾    No me voy a casar.

¾    Eres un ridículo, no puedes estar solo, mira tú lista, son patadas de ahogado. 

¾    La que no respira bien eres tú. 

¾    Siento que te voy a extrañar muchísimo. Como si me faltara un riñón. 

¾    Si sigues tomando agua mineral igual te faltará un riñón... ya sé que me extrañarás y yo también lo haré y va haber días malos tuyos y míos pero así tiene que ser. 

¾    Pensé que estaríamos juntos, en algún futuro retorcido y ficticio.

¾    Ese futuro ya no va a ser, te harás uno mejor. 

¾    No quiero. 

¾    Pero tienes que... Necesitas enamorarte. 

¾    Ya viste que pasó la última vez.

¾    Necesitas enamorarte de un tipo que no sea un pendejo ni venga del infierno.

¾    Ya sabes que me encantan los casos perdidos…definitivamente voy a extrañar esto. Y te besaría pero le daría vueltas a ese beso por muchos años. 

¾    Si yo te beso me voy a arrepentir porque voy a querer besarte más. 

¾    Me voy...¿verdad?

¾    Sí. 

¾    Te veré en la boda... la tuya o la mía, lo que ocurra primero. 

¾    No olvides Alemania.

¾    No olvides Rioverde nunca, aunque huyas de él. 

¾    De ahí soy.

¾    No, mi amor, eres de mí. 

viernes, 13 de marzo de 2020

Con R de Rata.


Con R de Rata.

Lo vi taclearla como futbolista profesional, la que hace un rato me llamaba “la gorda de amarillo”.
No me lee, si me leyera supiera lo que no le he dicho. Lo que su novio no le ha dicho, lo que me gustaría gritarle.

Mi mamá dice que el peor sentimiento que se puede sentir es la lástima y coincido.
También dice que “hacerle caso a un pendejo es engrandecerlo” pero a veces decido ignorar los consejos de mi mamá, me gana lo García.

Quería hacerle daño. Muchísimo.

Lo físico siempre es perenne. Hay un dolor entrañable que nace en el estómago y termina en la garganta. De ese daño quería hacerle. De uno que no se recuperara, que le rogara a los días acabarse para hundirse en noches de ansiedad, de dolor, de tristeza, de vacío.

Soñé que se caía en el canal, como el montón de gente que se ha caído, soñé que no salía, que se ahogaba en sus mentiras, que la fuerza era tal que no podía abrir las puertas. Soñé que no se recuperaba de eso. Lo escribo y lo asiento. Porque no fue un sueño, porque fue un deseo y solo Dios sabe que tan poderosos son los deseos.  

Cuando me habló para pedirme disculpas me dieron más ganas de nunca haberlo conocido, le dije que se metiera sus disculpas por el culo. Eso no solucionaba nada porque sencillamente no había nada que solucionar, pude haberle hecho daño, pero siempre siento que cuando lo lastimo me lastimo a mí misma. Odiarlo implicaría ponerle una atención que no estoy dispuesta a darle. Le dije que para mí se murió esa noche y le colgué. Que fácil hubiera sido caminar media cuadra y llorarle a su papá, que fácil hubiera sido una demanda, una orden de restricción, decirle a sus papás que las mentiras, las drogas, la depresión, el alcohol y esa mujer le van a arrebatar a su hijo, que lo ayudaran porque yo simplemente no podía, ya no quería.  Que yo lo quise como mi hermano, que fue mi mejor amigo, que fue mucho más que eso. Que no sé en qué se ha convertido, que no lo reconozco y que esa noche lo vi y sentí lástima. Pura y virgen lástima. Pude enseñarle las marcas, las conversaciones, las fotos. Pude haber sido esa “perra” pero cuando le hago daño, también me lastimo a mí.

El karma no es expedito y para ser más sincera puede que no le llegue, que la vida no se lo cobre,  pero para mí, el ya eligió su penitencia y la lleva cargando desde hace unos años, se van a pudrir juntos.  
Supongo que se ha de sentir peor ser él, saber que naciste sin huevos, que cuando tuviste 3 pesos se te olvido el suelo, que fuiste utilizado por todos, que nadie te quiere, que ni tú mismo te quieres, que te arrastras por unas migajas de amor de alguien que compartes con el pueblo entero, que eres, fuiste y serás un vil gusano y pido disculpas al gusano con el que lo compare, no hay adjetivo para un ser vivo que describa su nivel.

Que, sin temor a equivocarme, no queda nada que salvar dentro de él.

Creo también francamente que era necesario desearle la muerte para saber que para mí ya estaba muerto.

Tiene punto y es final.


jueves, 27 de febrero de 2020

Con H de hierba 14/31


Con H de hierba.  

Del catálogo de relaciones fallidas 

Eso pasó hace ya algunos años.
No quiero justificarme pero tomé muy malas decisiones cuando estaba enojada con el Satanás. Como por ejemplo, salir con alguien que no me gustaba para nada, con el que nos sentía ninguna conexión, que era hiperrecontra mamón y además me dio la “peor cita del mundo”.

Empecemos desde el principio.

Un día hace dos-tres años no recuerdo exactamente, conocí a alguien a través de FB, empezamos a hablar y jaja-jeje. Lo conocí en persona y la neta no me latió nada, el acababa de salir de una “relación” muy tormentosa y yo estaba en un limbo interminable con Satanás, donde no éramos nada pero yo quería casarme con él. Éramos, en pocas palabras, un conjunto de desastres. En una ocasión donde Satanás y yo habíamos tenido una pelea muy fea, decidí recurrir a él. Me invitó a ver películas a su casa, puse cara como de “ammm ¿No hay otra opción?” y él me aclaro que era cosa tranqui, que ahí estaba su familia y todo muy decente, me sentí tranquila y acepté.

Me puse unos taconcitos bonis, un blusón nuevo, me planche el cabello, me maquille muy pro. No tanto porque literal iba a conocer a su familia.

Me fui en taxi y llegué a su casa que resulto estar en un lugar que siempre me había gustado, con unos framboyanes enormes afuera, nada me daba un presagio de lo arrepentida que estaría horas más tarde.

Apenas si entré, supe que algo no estaba bien, tres perritos me recibieron, la casa era… no sé cómo decirle sin que suene culero… olía a perro, TODO OLÍA A PERRO, había pelos por todos lados, como que nadie había barrido desde que se inventaron las escobas, la verdad no quería tocar nada. Sentí como la germifobia se apoderaba de mí, HF salió en playera y short del chivas, en chanclas y yo así de “ah bueno” sentí que tal vez, solo tal vez, no debí arreglarme tanto, pero necesitaba reafirmar mi aceptación masculina porque no la tenía del tipo que sí me gustaba.

A los 5 min de haber entrado llegó su mamá, no es pedo, les juro que era la señora de los gatos de los Simpson, NO MANCHEN, si la hubiera visto en la calle pensaría que era indigente.

Me sentí una mierda de persona por juzgarla, me quité los prejuicios y dije “Fernanda, no seas culera, tú no sabes que pedo, se amable”, saludé a la señora, que entró con una charola de unicel con lo que supuse que era comida y en las manos un montón de monedas, pensé que le habían dado mucha feria en la tienda, hasta que:


HF: Puta madre, mi papá se va a enojar porque ya está jugando otra vez
Yo: *inserte cara de What?*
HF: es que tiene problemas de apuestas en las maquinitas de dinero.

Sí, la señora se había enganchado al vicio menos común que se me pudo ocurrir, las maquinitas tragamonedas.

A pesar de eso, decidí tener una actitud positiva.

Me pasó a una sala sucia donde veríamos la película, LOGAN, me acuerdo. Pinche película laaaaarga: 2 horas y 17 minutos dura, 2 pinches horas y 17 minutos!!!!!!!

Nos sentamos en un sillón de dos plazas y les juro que puse todo el espacio humanamente posible entre ambos, incluso acomodé los cojines entre ambos.

En un costado de la sala había un cuarto con dos camas, una llena de teclados, computadoras, desperdicio tecnológicos y en la  otra cama había un señor, no pude verle la cara porque la puerta estaba tapada con una sábana.

Del otro lado de la sala estaba su cuarto, no quise asomarme.
El señor del cuarto era su tío, que supuestamente arreglaba computadoras, no pregunté más, después de eso pedimos algo de comer a Rikardo’s. 

Empezó la película y le di gracias a Dios que no tuviéramos que hablar más.
No creo recordar un momento en mi vida en el que me hubiera sentido tan incómoda, entre la suciedad, el tío, los perros, el tipo sentado a mi lado que estiraba el brazo constantemente como para abrazarme, con su short del chivas, que además se creía la gran caca, era el típico bato que cree que todos son unos pendejos y él es un chingón, que si alguien no está de acuerdo con él, entonces tu estas mal. Era un pendejo con todas sus letras, no trabajaba, no hacía nada de provecho, decía mentiras, se quejaba y todo lo que le pasaba culpaba a los demás.

¿Han hecho algo para “sentirse mejor” y terminan sintiéndose muchísimo peor que antes? HF es el vivo ejemplo de eso.

Nuestra comida llegó y yo como toda mujer independiente,humana y generosa a la que le entregamos nuestra existencia, saqué dinero para pagar mi comida.

Él tomó mi billete sin chistear y luego regresó con la comida.

Me dijo que si íbamos a la tienda para comprar algo de tomar así que accedí.

Fuimos por unas cocas, que “él pagó” muy atentamente, le agradecí y cuando salimos de la tienda nos encontramos con un amigo suyo (muy guapo por cierto), se saludaron y el amigo me saludo amablemente, le regresé el saludo. Desde ahí hasta la casa se la pasó REGAÑANDOME por saludar a su amigo, SE LA PASÓ HACIENDOMELA DE PEDO POR SALUDAR A SU AMIGO, me dijo que si quería que me fuera con él. Neta consideré en irme con el amigo.

Pero me convencí que mi ensalada estaba en la casa y que ni de pedo me iba a ir sin cenar.

Cuando regresamos y nos dispusimos a comer, el saca de su bolsa como $17.00 pesos (nunca se me va a olvidar) y me dice “tu feria”.

Me saque de onda, porque las cuentas no me salieron mentalmente, hasta que entendí que HF se auto-invitó la cena  y todavía me “costeó” una coca con mi propio dinero.
No me dio coraje, me dio chingos de risa, ¿Podría esto empeorar? Y pero por supuesto que empeoró.

Les juro que lo único que quería hacer era irme.  Pero la película era eterna, él se había puesto mucho más intenso al intentar abrazarme hasta que le dije que la verdad no me gustaba que me abrazaran cuando veo películas porque me desconcentran (la peor mentira que he dicho en mi vida). Le valió puritita madre e insistió. En ese momento un olor muy característico alertó.

Olía a Marihuana y le pregunté que si por ahí fumaban.

HF: No, no, es que a mi tío le gusta echarse un churrillo en las tardes aquí en el patio

El tío estaba del otro lado de la ventana, drogándose mientras nos observaba.
Ojala hubiera salido Chabelo ahí diciéndome “mucho ojo” pero no pasó.

Por fin se acabó la película, les juro que cuando recién se puso negra la pantalla, me levante del sillón, llame a un taxi y salí de la casa, sus tías estaban en el patio y decidió que era prudente presentarme, las tías preguntaron si éramos novios.

Se me salió un “NOOOOOOOOOOOOO”, desde lo más profundo de mi garganta, todos me voltearon a ver.

Ese taxi sentí que se tardó 500 años, lo esperamos a fuera de la casa, bajo el framboyán, mientras HF trataba de persuadirme de que éramos una excelente pareja. Se acercó para besarme y yo me escabullí, ya no me sentía obligada a ser amable, él me había dado por mucho la peor cita que hubiera tenido, así que fui sincera.

Yo: HF dudo muchísimo que alguna vez hubiera estado tan segura de que jamás quisiera tener nada con nadie así como estoy segura contigo.

Creo que no lo entendió, pensó que era positivo, porque sonrió, así que no quise dejar dudas al aire.

Yo: Tu amigo está muy guapo, ¿tiene novia? (porque amigos, cuando me propongo ser culera, siempre se cómo serlo). Se veía muy limpio y amable.

HF hizo jeta.

HF: Tiene un hijo.

Yo: Ha de estar muy guapo como su papá.

HF hizo jeta X2


Llegó mi taxi y de tan rápido de que me metí me di un putazo en la puerta.

El taxista se rió pero lo que me importaba era salir de ahí.

Yo: por favor ya llévame a mi casa, en Ciudad Fernández, a media cuadra de la plaza.

Algo dijo HF, no lo escuché, pude haber dejado ahí mi pierna y les juro que no hubiera vuelto por ella.

Ese día aprendí algo.
Sí alguien te da la oportunidad de dejarlo e irte con su amigo el guapo y limpio, tómala. Tal vez es una advertencia de que no vale madre.